20.7.11

Indulgencias pecaminosas


Con el precio de los libros en Colombia, comprar una obra desconocida se convierte en un acto de osadía. En uno de esos días en los que me picaba mi magro sueldo en el bolsillo, decidí darme una indulgencia, como quien compra un chocolate suizo y lleva almorzando lentejas dos semanas, y acudí a la estrategia carátula+reseñas: adquirí Little Bee de Chris Cleave. Es un paperback con una impresión muy agradable al tacto, y las tres primeras páginas están atiborradas de loas hacia la obra.

En la contraportada ponen:

We don't want to tell you what happens in this book.
It is a truly special story and we don't want to spoil it.
nevertheless, you need to know enough to buy it, so we will just say this:

This is the story of two women. Their lives collide one fateful day, and one of them has to make a terrible choice, the kind of choice we hope you never have to face. Two years later, they meet again - the story starts there ...

Once you have read it, you'll want to tell your friends about it. When you do, please don't tell them what happens. The magic is in how the story unfolds.


Bueno, amigos, pues ya lo leí y no quiero contarles de qué se trata, simplemente porque no vale la pena. La moraleja es que no se puede uno fiar de las carátulas, y mucho menos de las reseñas auto-promocionales. Y si el libro trae un texto como ese, donde promete que la magia está en cómo la historia se desenvuelve, hay que prestar mucha atención, porque nada bueno puede salir de esa frase. La voz del escritor no me gustó, los personajes son inverosímiles y carecen de profundidad, y como si fuera poco, la historia es tan decepcionante que hace que otros best-sellers como La elegancia del erizo de Muriel Barbery con sus tiernos clichés y esos personajes como de telenovela brillen en su humilde cometido de ser lecturas que, al menos, proporcionan placer, una que otra sonrisa, y las lágrimas que todo best-seller promete con su fama.

Yo me dejé llevar por la experiencia física del papel y perdí esa platica.